lunes, 24 de diciembre de 2007

Para todos los que quisieron ser parte de mi...


Tómame tan fácil como lo haces con tu trago... tranquilo shhh, prometo no esfervecer en tu cabeza... Seré un narcótico fútil de digerir, algo divino, suculento, que te haga agua la boca... Que sea tu adicción sin pecar en los abusos para obtenerme... Siempre estaré aquí, cada vez que tu entrepierna lo decida seré tuya y sin razón alguna me dejaré llevar, eres tan sútil y enérgico que vuelves loca a la más delicada y despiadada mujer...



Es ésa seguridad que necesitas, alguna musa irreal que active tus fantasías, que disipe tus temores, etérea y efímera, fugaz e irremplazable... Desde luego no hay otro papel que yo desee asumir porque en tu vida lo relevante y eternamente veridico seré yo... Te sabré mío; sin embargo, conocerás que no me poseerás... mi cuerpo es tan terrenal que creerás tenerlo en las manos pero esos pocos segundos se escurren como cuando aprietas un puño con un poco de arena... Ese es el precio, las ganas de desvestirme, los pocos momentos en que me tienes te cuestan caro, y es que no confías en mi... no me necesitas, después de todo el sol alumbra cada día y miles de personas aguardan por ti, no niego que me duela pero es el costo, recuerda: "nada te sale tan barato como este par de botas a cambio de unos buenos centavos" ... Mi espíritu, creerás hablar con el, que se desnuda ante ti pero, no. Tiene dueño, mi alma y mi esencia se elevan ante alguien más, un poderoso que no pretende alardear de su adquisición, que sabe cuanto mendigas y no te quiere destrozar el ego.



Hay ideales tan difíciles de persuadir y recuerdos tan fáciles de manipular que me encuentro una reminiscencia de arte en tu memoria... Que maravilla que me recuerdes así, como: la presencia de odio-placer y seducción rendida ante ti...