Algo que últimamente me rebolotea los pensamientos es que aparte de ver, sentir, oler, oír y degustar, el sexto sentido por excelencia debería ser el leer... Hablando de ese hábito con la misma admiración que tiene el pintor por su obra o el escultor por su figura en relieve... Y se merece tal connotación por tener la habilidad de hacer volar nuestra imaginación, despertar cualquier cantidad de emociones desconocidas y más aún, describir el sentir humano... Ya con eso basta para que sea considerado como tal.



6 comentarios:
Leer... Para Damisela la lectura es algo mágico, puede convertirte en superhéroe, villano, aventurero, etc... en fin, entre el poder de tu imaginación y la lectura tienes el mundo en tus manos.
De ahí tenemos a tantos cerebros creativos, ingeniosos, cultivados con el placer de la lectura...
Atte.
Srta. Acoso
Ciertamente debería ser considerado un sexto sentido... Que es hermoso es que el ser humano dedique su tiempo a la lectura, a conocer, a adoptar una postura, a rendirse ante el placer de la imaginación...
Y más allá de hermoso requiere valor... Eso de que unas cuantas líneas y el orden exacto de unas palabras te cambien rotundamente el pensamiento es muy inquitante...
Atte.
Srta. Acoso
¿Para mí qué es leer?
Irónicamente, resulta difícil encontrar palabras con qué explicarlo.
Leer es un acto de instropección y soledad que tiene como consecuencia lo sublime.
Para una persona que no lo haya experimentado nunca, le resulta incomprensible. Pero la realidad es que el interés por la lectura surge como una leve inquietud que de alguna manera uno sabe que siempre estuvo allí, pero es cuando uno siente las páginas, el papel y el cartón entre las manos, que se desata toda la furia de la curiosidad.
Eventualmente, descubrimos mundos, situaciones, realidades e irrealidades que jamás creimos como ciertas, y con el tiempo, aún en ficciones, comenzamos a considerarlas más tangibles que la realidad.
Entonces es cuando lo sublime nos invade, hace estallar nuestra mente y nuestro cuerpo y nos estremecemos como si de un orgasmo intelectual se tratase.
Y al igual que sucede con la química de nuestros cuerpos, una vez que experimentamos ese clímax, no podemos imaginarnos la vida sin sentirlo de nuevo.
Los libros, para quienes sabemos sentirlos y disfrutarlos, nos afectan, nos llaman, nos sirven de guía, nos moldean, nos asombran, nos dan temor, nos dan risa, nos duelen, nos elevan y nos lanzan al vacío.
Y qué duro es también el intentar domar a las palabras.
Yo he tratado, a veces he estado a punto de tirar la toalla y abandonarlo por completo, pero a la larga siempre lo retomo, y continuo, solitario y taciturno, leyendo y escribiendo.
Incomprendido, en la mayoría de los casos, pero no me importa, no me detengo.
Mi objetivo es hacer sentir a los demás, algún día, ese clímax, ese orgasmo intelectual.
Me alegra que te interese la lectura. Ojalá lo sublime te asalte algún día, si es que aún no te ha ocurrido. Créeme, vale la pena :)
Ronald R. Delgado C.
Déjeme contarle que apesar de que le resultó díficil encontrar palabras para explicarlo, sin duda alguna lo ha descrito con exactitud y una pasión cautivadora...
Es para mi más que un placer, un honor tenerlo de visita, queriendo encontrarlo por aquí más a menudo dejándonos su impecable huella.
Me encanta que me demuestre esa aficción que tiene Ud. por la lectura y me gustaria aprender muchisimas cosas más de las que he aprendido con Ud. Porque ha decir verdad, mi admiración por Ud. (como ya es de su conocimiento) no es de este planeta.
Y le tomo la palabra... Vale la pena que de vez en cuando me asalte lo sublime de todo esto =).
Atte.
Srta. Acoso
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