
La vida es eso, eso que soñamos y no tenemos, eso que queremos y perdemos, eso que nos duele o nos alegra, lo cierto de todo es que disfrutamos más del sufrir...
Sufrir por lo que tienes, sufrir por lo que no tienes, sufrir por lo que quisiste, sufrir por lo que decidiste, y no se diga del sufrir por no actuar, ¿mucho peor, no?...
Que extraña esta vieja frase del Gran Dante:
Quien sabe de dolor, todo lo sabe.
Hoy no me tomo una copa por lo vivido, me la tomo porque soy una extraña, porque brindo a tu salud lector, porque no me conoces y jamás lo harás, porque ese poder le pertenece a esos que jamás debieron tenerlo... No tomé malas decisiones, para nada, tomé las perfectas para ellos y eso, ¿quién lo va a negar?
Quizá jamás me había sentido tan Srta. Acoso, en medio de todo este caos emocional alguna de las mujeres que habita en mi desea dar un consejo a l@s lectores, también una frase de mi querido amigo Dante:
Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla.
Volviendo a los temores anteriores, seamos sinceros cuales recuerdos nos brindan mayor placer: ¿las cicatrices o los buenos momentos?
Si verterme en ti me lleva al éxtasis
sentir tu dentadura en mi humanidad
dejándome estigmas de placer
eso me convierte en vesánica
Mi óptica es del tipo depresiva y triste, saque usted sus propias conclusiones.


2 comentarios:
Las cicatrices dicen que hemos vivido,que hemos salido heridos de situaciones en las que decidimos participar, que causamos daño quizá, pero nos recuerda que hubo momentos en los que dimos todo de nosotros, y por lo mismo, los riesgos no nos importaron...
Gracias mi querida Srta. Acoso.
Y es que, cómo conocernos y conocer el mundo, aprender de la vida si no nos equivocamos?
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