jueves, 6 de enero de 2011

Estrellas

Cada vez que vemos la noche, en ese sublime manto contemplamos las estrellas, creemos que todas son iguales. No. Todas son diferentes, únicas e irrepetibles.
Así como esas estrellas somos todos, únicos, maravillosos y con luz. Un brillo que nadie puede definir, un resplandor cuyo destello va de la mano con aquello que hacemos con el corazón, con lo que deseamos y queremos con todas nuestras fuerzas.





Bajo este manto estrellado me siento junto a ti, te duermes en mi regazo mientras acaricio tu cabello, te observo tan calmado, relajado, sin un relámpago en tu cielo. Eres como las rosas a su jardinero, como el pincel al pintor, como la pluma a esta escritora, como un muso a su inspirador... Dicen que un suspiro es un beso no dado, entonces ven para darte esos besos que tengo suspirando...




No conocía un manto estrellado, junto a ti pude sentirme abrigada por esas mágicas luces.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Recuerdo ese día, y te confieso que de cierta forma había esperado toda mi vida por ese momento. Gracias por permitirnos vivir tal hecho, no creí que ese hecho significara para ti lo mismo que para mi. Te amo

Srta. Acoso dijo...

Yo también te amo mi pedacito de felicidad!

Había anhelado mucho una comment vuestro.

Srta. Acoso.