Flamante, delirante se esconde ella tras un diminuto traje negro y unas extensas bot
as brillates, trenzadas hasta la mitad de las pantorrillas... Su curvilíneo cuerpo hace juego con su ondulado cabello; parece una estrella fugaz, reina absoluta de la noche. Veterana, explosiva, cinco ó seis clientes por noche -siempre vuelven a por ella-, este lugar no es de prestigio pero, sí hay de lo que se pida: mujeres hermosas, bebidas caras y sexo amateur. La competencia es fuerte para ella aunque la ha sabido manejar con disciplina y uno que otro truco en la cama... Es la historia de Deborah.
as brillates, trenzadas hasta la mitad de las pantorrillas... Su curvilíneo cuerpo hace juego con su ondulado cabello; parece una estrella fugaz, reina absoluta de la noche. Veterana, explosiva, cinco ó seis clientes por noche -siempre vuelven a por ella-, este lugar no es de prestigio pero, sí hay de lo que se pida: mujeres hermosas, bebidas caras y sexo amateur. La competencia es fuerte para ella aunque la ha sabido manejar con disciplina y uno que otro truco en la cama... Es la historia de Deborah.De día:
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esurado su paso, no lleva al descubierto ni las manos, su piel lozana habla de pureza y nobleza... ¿Alguna desesperación? No dudes en acudir a ella: Sor Camila atiende a los enfermos del alma, ofrece consejos con una sabiduría innata. Es tímida, quizá retraida, no habla con desconocidos y ha entregado su vida al Creador; en ese humilde convento ella es la más joven... pasan los días y ella consagra su vida a los demás...¿Quién dice que ella no es auténtica? o ¿qué ella no podemos ser nosotros mismos? ¿Disfrazados de una realidad de día y viviendo otra de noche? ¿Quién dice que éste no es el pan de cada día? ¿qué no tenemos una Deborah en las noches, nos vestimos de quienes realmente somos y salimos a arremeter contra nuestros propios principios, con la moral que atribuimos tener y en la mañana cuando ya estamos hasta la saciedad de todo lo que hicimos aparece el payaso que usamos a diario para aceptarnos en el espejo y que nuestro entorno también lo haga; a recoger nuestros pedazos de la pseudo-moral que profesamos y a ocultar los hechos que nos avergüenzan pero que anoche nos devuelven la vida a sorbitos?


No seremos tan tangibles como unos stripers o unos mojes... Pero sí seremos algo peor...


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