domingo, 7 de noviembre de 2010

¿Sordomudos?


¡Protesto!, gritó la Acoso. Sí, la Srta. Acoso.

Y a viva voz exclamó:


¿Nos gusta La Verdad? ¿Cuántas veces nos hemos mirado al espejo y nos ha alegrado indagar en nuestra Verdad? Pienso... Piensa... No, no gusta La Verdad, sucinta y escueta, la aborrecemos, nos pasamos la vida clamando verdades y, cuando la vemos venir a toparse con la existencia, que decidimos cargar a cuestas, simplemente cruzamos la calle, ¡jah! cambiamos de dirección. No le damos paso a La Verdad en ningún lugar de vuestra rutina... ¿Será que La Verdad aún está dispuesta a vernos a los ojos, después de tanta humillación? ¿O quizá por su única desnudez nos abofetea al llegar? ¿Deberá disfrazarse de colores, maquillarse y lucir elegante para prestarle atención? Sólo la aceptamos cuando viene con un velo, ¿será que es musulmana?

Mmm, ¡queda de usted decirme su Verdad!





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jugar al escondite


Se nos resulta muchas veces intolerable vivir la verdad, porque nos la ocultamos durante tanto tiempo simulando que estamos en paz, que cuando se revela, sentimos que un mostruo nos ataca, cuando en realidad somos nosotros mismos que nos estamos observando, al fin.

Todos los seres humanos, sean de aqui, de allá, de más lejos o más cerca, jugamos al escondite de vez en cuando amiga, lo importante es quién nos encuentra (nosotros u otro ser?), cuándo y cómo...

D.C.

Anónimo dijo...

¿ A que verdad le temes Srta Acoso?¿ Acaso en tus noches las pesadillas te recuerdan el fracaso de tu día?¿Una parte de tí te recuerda quien eres realmente?¿Temes caer en tu propio juego? Muy interesante tu post, estaré esperandote en la próxima pesadilla.

Srta. Acoso dijo...

Interesante el juego de palabras Legion...

Jamás un lector había tenido el privilegio de acosarme, que paradoja, ¡la Acoso acosada! Legion Acoso, no creo que tu nombre sea tanto como el mío (Virgille Acoso), la guía del infierno...

Sabes muy bien que le temo a La Verdad, lo leo en tus palabras, todas las partes de mi me recuerdan quien soy. Quizá ser la creadora de un juego me haga caer inevitablemente en el y jamás salir... ¿Quieres verdades Sr. Acoso?


No te tientes en preguntar.

Atte.

Srta. Acoso